viernes 5 de diciembre de 2008

Lo antiguo y lo definitivo

De esta forma tan hermosa definía Isaac Asimov al libro, alegando que no había formato electrónico ni nada parecido a lo que puede hacer un libro: puedes rebobinar, ir hacia delante, volver a ver lo que leíste, fácil de llevar y de manejar, no necesita energía alguna para moverse... sin embargo, a lo mejor las cosas no se vieron siempre así. Quien sabe, puede que en el tránsito del pergamino al libro pasara algo como esto:



¿O es que no os pasó alguna vez algo así al intentar manejarse en un editor de textos por primera vez, por ejemplo? Magnífico vídeo, ya lo creo... y es que no hemos cambiado nada, sólo las herramientas...

martes 25 de noviembre de 2008

Sea usted un enterao...



... y sepa usté de todo, que caramba. Sea el típico plomo de las reuniones familiares que sabe de todo y al que nadie hace ni pastelero caso salvo para pensar en lo pedante que es. Quédese a gusto dando la plasta al primero que pase. Porque ahora puede con esta auténtica y genuina guía para enteraos que es la página Saber curioso. Aunque lo mejor es que sea usted humilde y sígala para estar al corriente de un modo muy entretenido de toda suerte de curiosidades, como la siguiente, sacada de esa página:

¿Por qué hay gemelos que no se parecen?

Es probable que conozcas a un par de gemelos idénticos, son bastante comunes. También es posible que conozcas a un par de gemelos que no sean idénticos, pues son más comunes todavía. Pero ¿por qué unos se parecen entre sí y los otros no?

Esto es porque tienen un origen diferente.

La fecundación se produce con el encuentro de un espermatozoide y un óvulo. Este óvulo fecundado o cigoto comienza a dividirse en más células para dar lugar al embrión y, con el tiempo, al feto y al bebé. Pero, en ocasiones, este cigoto se divide en dos de manera espontánea en las primeras etapas de la gestación dando lugar a dos bebés que, al provenir del mismo óvulo y espermatozoide, tendrán la misma carga genética y serán idénticos. Por ello reciben el nombre de gemelos monicigóticos o gemelos univitelinos.

En otras ocasiones en la ovulación no se libera un único óvulo sino dos o más y ocurre que todos ellos son fecundados por diferentes espermatozoides de entre los cientos de miles que lo pretenden. En ese caso, al provenir de diferentes óvulos y espermatozoides, los bebés no tienen por qué ser idénticos, incluso pueden ser niño y niña y no tienen por qué parecerse más entre sí que cualquier otro par de hermanos. Por ello reciben el nombre de gemelos dicigóticos o mellizos.

 

 

Nota sabionda: Los tratamientos de fertilidad a los que se someten algunas mujeres aumentan la probabilidad de un parto múltiple y son la causa de algunos trillizos, cuatrillizos y quintillizos.

Nota sabionda: Se han llevado a cabo estudios sobre hermanos gemelos que han sido separados desde niños. Al comparar sus vidas adultas se han constatado múltiple coincidencias: mismo trabajo, esposas con gran parecido físico, mismo número de hijos, mismas aficiones…


Eso y muchísimo más, en esta interesante página. Hala, a leer y a cultivarse, hombre...

domingo 9 de noviembre de 2008

Hay gente pa tó...

... e inventos para todo tipo de gente, aunque hay que ser verdaderamente friki para disfrutar de toda esta amplia oferta de chorradas, rarezas y movidas varias que nos ofrece esta divertidísima web, cuyo nombre es toda una declaración de intenciones que comparto: No puedo creer que lo hayan inventado. Ante nuestros atónitos ojos desfilan a lo largo de sus múltiples ejemplos las demostraciones más destacadas de como el género humano derrocha e incluso dilapida su ingenio en cosas tan inútiles y absurdas como esta: 



Si es que ya lo dijo el gran torero "el Gallo": 'Que barbaridad... ¡hay gente pa tó!'

lunes 3 de noviembre de 2008

El arte de escribir, o helarte al leer lo escrito...

Hay que ver con que mala leche Philip K. Dick, un escritor tan notable en su oficio como difícil a nivel personal, reflejaba su disgusto con los malos narradores en este relato:

ALGUNAS PECULIARIDADES DE LOS OJOS Philip K. Dick (1954)

Descubrí por puro accidente que la Tierra había sido invadida por una forma de vida procedente de otro planeta. Sin embargo, aún no he hecho nada al respecto; no se me ocurre qué. Escribí al gobierno, y en respuesta me enviaron un folleto sobre la reparación y mantenimiento de las casas de madera. En cualquier caso, es de conocimiento general; no soy el primero que lo ha descubierto. Hasta es posible que la situación esté controlada.

Estaba sentado en mi butaca, pasando las páginas de un libro de bolsillo que alguien había olvidado en el autobús, cuando topé con la referencia que me puso en la pista. Por un momento, no reaccioné. Tardé un rato en comprender su importancia. Cuando la asimilé, me pareció extraño que no hubiera reparado en ella de inmediato.

Era una clara referencia a una especie no humana, extraterrestre, de increíbles características. Una especie, me apresuro a señalar, que adopta el aspecto de seres humanos normales. Sin embargo, las siguientes observaciones del autor no tardaron en desenmascarar su auténtica naturaleza. Comprendí en seguida que el autor lo sabía todo. Lo sabía todo, pero se lo tomaba con extraordinaria tranquilidad. La frase (aún tiemblo al recordarla) decía:

...sus ojos pasearon lentamente por la habitación.

Vagos escalofríos me asaltaron. Intenté imaginarme los ojos. ¿Rodaban como monedas? El fragmento indicaba que no; daba la impresión que se movían por el aire, no sobre la superficie. En apariencia, con cierta rapidez. Ningún personaje del relato se mostraba sorprendido. Eso es lo que más me intrigó. Ni la menor señal de estupor ante algo tan atroz. Después, los detalles se ampliaban.

...sus ojos se movieron de una persona a otra.

Lacónico, pero definitivo. Los ojos se habían separado del cuerpo y tenían autonomía propia. Mi corazón latió con violencia y me quedé sin aliento. Había descubierto por casualidad la mención a una raza desconocida. Extraterrestre, desde luego. No obstante, todo resultaba perfectamente natural a los personajes del libro, lo cual sugería que pertenecían a la misma especie.

¿Y el autor? Una sospecha empezó a formarse en mi mente. El autor se lo tomaba con demasiada tranquilidad. Era evidente que lo consideraba de lo más normal. En ningún momento intentaba ocultar lo que sabía. El relato proseguía:

...a continuación, sus ojos acariciaron a Julia.

Julia, por ser una dama, tuvo el mínimo decoro de experimentar indignación. La descripción revelaba que enrojecía y arqueaba las cejas en señal de irritación. Suspiré aliviado. No todos eran extraterrestres. La narración continuaba:

...sus ojos, con toda parsimonia, examinaron cada centímetro de la joven.

¡Santo Dios! En este punto, por suerte, la chica daba media vuelta y se largaba, poniendo fin a la situación. Me recliné en la butaca, horrorizado. Mi esposa y mi familia me miraron, asombrados.

—¿Qué pasa, querido? —preguntó mi mujer.

No podía decírselo. Revelaciones como ésta serían demasiado para una persona corriente. Debía guardar el secreto.

—Nada —respondí, con voz estrangulada.

Me levanté, cerré el libro de golpe y salí de la sala a toda prisa.

 

Seguí leyendo en el garaje. Había más. Leí el siguiente párrafo, temblando de pies a cabeza:

...su brazo rodeó a Julia. Al instante, ella pidió que se lo quitara, cosa a la que él accedió de inmediato, sonriente.

No consta qué fue del brazo después que el tipo se lo quitara. Quizá se quedó apoyado en la pared, o lo tiró a la basura. Da igual en cualquier caso, el significado era diáfano.

Era una raza de seres capaces de quitarse partes de su anatomía a voluntad. Ojos, brazos..., y tal vez más. Sin pestañear. En este punto, mis conocimientos de biología me resultaron muy útiles. Era obvio que se trataba de seres simples, unicelulares, una especie de seres primitivos compuestos por una sola célula. Seres no más desarrollados que una estrella de mar. Estos animalitos pueden hacer lo mismo.

Seguí con mi lectura. Y entonces topé con esta increíble revelación, expuesta con toda frialdad por el autor, sin que su mano temblara lo más mínimo:

...nos dividimos ante el cine. Una parte entró, y la otra se dirigió al restaurante para cenar.

Fisión binaria, sin duda. Se dividían por la mitad y formaban dos entidades. Existía la posibilidad que las partes inferiores fueran al restaurante, pues estaba más lejos, y las superiores al cine. Continué leyendo, con manos temblorosas. Había descubierto algo importante. Mi mente vaciló cuando leí este párrafo:

...temo que no hay duda. El pobre Bibney ha vuelto a perder la cabeza.

Al cual seguía:

...y Bob dice que no tiene entrañas.

Pero Bibney se las ingeniaba tan bien como el siguiente personaje. Éste, no obstante, era igual de extraño. No tarda en ser descrito como:

...carente por completo de cerebro.

 

El siguiente párrafo despejaba toda duda. Julia, que hasta el momento me había parecido una persona normal se revela también como una forma de vida extraterrestre, similar al resto:

...con toda deliberación, Julia había entregado su corazón al joven.

No descubrí a qué fin había sido destinado el órgano, pero daba igual. Resultaba evidente que Julia se había decidido a vivir a su manera habitual, como los demás personajes del libro. Sin corazón, brazos, ojos, cerebro, vísceras, dividiéndose en dos cuando la situación lo requería. Sin escrúpulos.

...a continuación le dio la mano.

Me horroricé. El muy canalla no se conformaba con su corazón, también se quedaba con su mano. Me estremezco al pensar en lo que habrá hecho con ambos, a estas alturas.

...tomó su brazo.

Sin reparo ni consideración, había pasado a la acción y procedía a desmembrarla sin más. Rojo como un tomate, cerré el libro y me levanté, pero no a tiempo de soslayar la última referencia a esos fragmentos de anatomía tan despreocupados, cuyos viajes me habían puesto en la pista desde un principio:

...sus ojos le siguieron por la carretera y mientras cruzaba el prado.

Salí como un rayo del garaje y me metí en la bien caldeada casa, como si aquellas detestables cosas me persiguieran. Mi mujer y mis hijos jugaban al monopolio en la cocina. Me uní a la partida y jugué con frenético entusiasmo. Me sentía febril y los dientes me castañeteaban.

Ya había tenido bastante. No quiero saber nada más de eso. Que vengan. Que invadan la Tierra. No quiero mezclarme en ese asunto.

No tengo estómago para esas cosas.

En todo caso, no me negareis que a veces razón no le falta, viendo lo que se ve por ahí... 
Por cierto, para quien quiera disfrutar del genio del autor de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" (si, esa novela en la que se inspiró Scott para la mítica película "Blade Runner", este y otros relatos los encontraréis en "El padre-cosa. Cuentos completos III" de la editorial Martínez Roca (1992), o bien en la editorial Minotauro con el título "Cuentos completos III" de 2007. Hale, a disfrutarlos...

miércoles 29 de octubre de 2008

Crisis? What crisis?

Pues la que nos cuenta de un modo magnífico y ameno el señor Abadía en esta entrevista de Buenafuente:



Genial, ¿verdad?

lunes 27 de octubre de 2008

¿A que no lo sabía usted...?

Y es que hay casos y cosas que parecen increíbles. Por ejemplo:

En 1898, catorce años antes de que el Titanic zarpara, el marino estadounidense Morgan Robertson, a raíz de un sueño, escribió una novela llamada Futilidad en la que describía acontecimientos que posteriormente pasarían en la realidad, como que era un viaje inaugural que chocaba contra un iceberg en el Atlántico. Incluso el nombre de su lujoso barco era Titán.

El origen de palabra Dólar (la unidad monetaria de EE.UU.) es bastante extraño. Al parecer proviene del idioma alemán, luego el español hasta llegar al inglés.
A comienzos del siglo XVI, por orden del Emperador Carlos I se acuñaron en España unas monedas de plata que tenían el mismo valor que monedas alemanas llamadas Thaler. A las españolas las llamaron Táleros...
Un siglo más tarde comenzaron a circular en América del Norte unas monedas similares, llamadas Spanish Dollars por transcripción fonética (talers).

En estas monedas aparecían las columnas de Hércules (símbolo del estrecho de Gibraltar) con unas cintas, y la leyenda Plus Ultra (mas allá) que, abreviadas por el uso y el tiempo, se convirtieron en el actual signo $.


Fue en la guerra de secesión norteamericana, cuando regresaban las tropas a sus cuarteles sin tener ninguna baja, que ponían en una gran pizarra '0 Killed' (cero muertos). De ahí proviene la expresión 'O.K.' para decir que todo esta bien. 

El excéntrico Timothy Dexter (1747-1806) fue un curtidor de pieles que se convirtió en un rico comerciante y en escritor. Su primera fortuna la logró a través de la venta de carbón en Newcastle. Los beneficios que obtuvo los invirtió en la compra de una partida de calentadores de cama, con la que partió absurdamente hacia las Indias Occidentales, es decir hacia el tórrido Caribe. Sorprendentemente consiguió venderlos todos en muy poco tiempo, ya que los nativos encontraron una nueva utilidad a aquellos artilugios, los comenzaron a usar como sartenes para freir pescado y ñame. Posteriormente aumentaría su fortuna vendiendo piezas de maquinaria, biblias y mitones de lana en el mismo lugar. 


En 1879 fue introducida en Estados Unidos una sustancia para tratar la adicción a la morfina: la cocaína.

En 1853 John Coffee construyó la cárcel en Dundalk, Irlanda. Quedó en bancarrota en el proyecto y se convirtió en el primer preso de su propia cárcel.

En un memorandum interno de Western Union en 1876 escribieron lo siguiente después de que Alexander Graham Bell les ofreció venderles los derechos para el teléfono: “Este ‘teléfono’ tiene muchas cosas en su contra como para ser seriamente considerado un medio de comunicación. El aparato no tiene ningún valor para nosotros”.

El “hombre del año” en 1938 según la revista Time era Adolfo Hitler.

En 1943, Thomas Watson, director de IBM, hizo una declaración diciendo “yo creo que hay un mercado mundial para quizás cinco computadoras”.

Ronald Reagan, el ex-presidente de los Estados Unidos y exactor de cine, fue rechazado para el rol principal en una película de 1964 llamada “The Best Man” porque “no tenía apariencia de presidente”.

“No nos gusta como suenan, y la música de la guitarra esta pasando de moda” dijeron los de Decca Recording Company en 1962 al rechazar a los Beatles.

“640 Kb de memoria deben ser suficientes para cualquiera… Bill Gates en 1981.

El emperador en la silla eléctrica. En Agosto de 1890 un prisionero fue ejecutado en la silla eléctrica. Esta fue la primera ejecución que se hizo por ese método. Cuando el Emperador Menelik II de Abisinia (Etiopía hoy) se enteró, encargó tres sillas eléctricas a los Estados Unidos. El único problema fue que, al llegar el envío, descubrió que necesitaban electricidad para funcionar (Abisinia todavía no contaba con este adelanto). Como el emperador era muy inspirado pronto le encontró la solución. Uso una de ellas como su propio trono imperial.

Estos son algunos ejemplos de los muchos que se pueden encontrar en la web. He hecho una recopilación de los que encontré más curiosos. Muchos de ellos se pueden encontrar en la interesante página ceslava.com, un cajón de sastre de divulgación informática muy útil.

domingo 26 de octubre de 2008

El horror tiene forma... cuadrada



Y es que hay que ver la cantidad de aberraciones frikis que se pueden llegar a cometer en los más diversos ámbitos de la cultura y/o el ocio... estos sufridos recopiladores de portadas de los antiguos vinilos nos demuestran, una vez más, que el horror si que tiene forma, en este caso cuadrada. Echad un vistazo si hay narices a estas horrorosas portadas de vinilos. Podréis ver cosas como esta que acompaña el post... pero eso si, no digáis que no os avisé...